Isa Pigeon se salva a sí misma de una catástrofe.
Se desnuda frente al espejo y rechaza sus anteriores planes estúpidos.
Ya no vuelve a pensar en meterse al ejército, ya no vuelve a pensar en ser misionera.
Le dice adiós a la idea de hacerse autoestopista, ya no va a cambiar su sexo y va a vivir una nueva vida, ni tampoco se va a ir a vivir con los jipis a S. Nevada.
Tampoco venderá alucinógenos y de momento no se va a suicidar (no más Cállate Puto Fausto).
Va a actuar según su plan maestro.
Entonces tiene que reirse; ésos ojos no son los suyos
y siente pudor por enseñar sus senos.
domingo, 11 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario